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Día Internacional Personas Con Discapacidad

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3 DE DICIEMBRE – DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

“El Día Internacional de las Personas con Discapacidad se celebra cada 3 de diciembre con la intención de sensibilizar a la población mundial para que valoren y respeten los derechos y el bienestar de las personas discapacitadas. Bajo el lema “Eliminar las barreras para crear una sociedad incluyente y accesible a todos”, este año la conmemoración de este día ofrece una oportunidad para abordar esta exclusión, centrándose en la promoción de la accesibilidad y la eliminación de todo tipo de barreras en la sociedad.

“El desafío que enfrentamos es proporciona a todas las personas la igualdad de acceso que necesitan y merecen. En última instancia, esto permitirá crear un mundo mejor para todos”, anuncia el mensaje de Ban Ki-Moon, secretario general de las Naciones Unidas, con motivo de la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.” 

*(extraído de www.que.es

Durante esta semana se han celebrado diferentes actos en varias comunidades del país, presentando una gran repercusión en las distintas redes sociales, especialmente Twitter donde ha sido TT #SOSDiscapacidad varios días consecutivos. Bajo ese lema se promueven los derechos, la inclusión y el bienestar de todos.

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Si hablamos de discapacidad, nos encontramos con que lo “discapacitante” es una sociedad incapaz de asumir y desarrollar estos objetivos, confundiendo inclusión con lástima, elaborando prejuicios, desaprovechando recursos y denegando oportunidades.

Ayer, se puso de manifiesto en la manifestación celebrada en Madrid y convocada por el CERMI, que aunque el camino es largo, es posible; éstas personas tienen mucho que decir y merecen por ello ser escuchadas.

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“…personas con discapacidad, familiares, voluntarios y profesionales se concentraron para alertar de “la inquientante situación que atraviesan, agravada por la crisis, las decisiones políticas de regresión de derechos y el debilitamiento del precario nivel de cohesión y protección social”.

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Fue una de las noticias principales en los medios de comunicación de ayer, y en los de hoy debido al acto conmemorativo de este día. Aquí dejamos un ejemplo en el que además menciona el documental “El desorden de los sentidos”  basado en la historia de un padre que se propone realizar el Camino de Santiago en bicicleta con su hijo Antonio, con parálisis cerebral.

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(Información sobre el documental y el proyecto en http://eldesordendelossentidos.wordpress.com/

#SOSdiscapacidad

 

Se refieren a “discapacitados” como un colectivo a parte. Que levante la mano el que no tenga ninguna discapacidad.  El que no necesite ser oído, el que quiera ser tratado como un niño pequeño durante toda su vida, el que no quiera trabajar, ni ser autónomo, ni tomar decisiones sobre su propia vida, ni tener la oportunidad de demostrar que cuenta con numerosos puntos fuertes que le hacen ser válido y CAPAZ.

Más de 50.000 personas reivindicando estos derechos;

“HACEMOS CAMINO CON NUESTROS DERECHOS”

Y también hoy queremos dejar esta canción de El Desván del Duende que cuenta con este videoclip tan genial :)

No te cuesta nada pinchar y verlo! Los beneficios irán destinados a FEDER.

Si el camino es duro la esperanza es fuerte pa los que no temen sonreír.

Mañana es tarde pa vivir, si se quiere se puede, que nadie te diga que no…
¡Si se quiere se puede!
Nunca es tarde pa sentir, si se quiere se puede, que nadie te diga que no…
Tú di que sí…
¡Si se quiere se puede!

DECIDID@S

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El 9 de octubre FEAPS Madrid estrenó el corto “Decididos” dirigido por Luis Guillermo de la Corte y protagonizado por cuatro personas que desean decidir sobre su vida.

“El cortometraje que se ha presentado esta tarde es mucho más que una pieza cinematográfica. Es todo un ejemplo de lucha, de aprendizaje y superación y, en definitiva, resulta una lección de vida.
Está protagonizado por cuatro personas que han convertido su día a día en afán de trabajo, en optimismo y, sobre todo, en voluntad real de que sus decisiones se escuchen y se trasladen con voz propia y fuerte a todos. Quieren que sus palabras y opiniones tengan la visibilidad que merecen. Es admirable que personas con discapacidad intelectual decidan gestionar sus vidas y organizarse para analizar las cuestiones que más les preocupan, porque esto significa defender sus derechos y representarse a ellos mismos sin que otros lo hagan en su nombre, potenciando así su independencia, su autonomía, su personalidad e igualdad”.  (Jesús Fermosel, consejero de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid).

La realización de este corto cuenta con la financiación del Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad.

Éste corto pone de manifiesto la necesidad de un cambio social, un cambio de ver a las personas con discapacidad intelectual. Y es que no son discapacitados intelectuales, sino que tienen discapacidad intelectual, y eso es algo que forma parte del todo junto con otra multitud de factores, de capacidades, de cosas que pueden aportar, de sueños, de deseos, de ganas de vivir su vida sin que nadie tenga que decidir por ellos.

De nada sirve crear asociaciones, formar a profesionales, adaptar recursos… si no nos deshacemos de esa compasión subyacente que rodea siempre a la gente que consideramos en “desventaja”. ¿Necesitan ayuda? Sí, pero ¿y quién no?. ¿Consiste esto entonces en tratar a todos igual? No.

Consiste en dar a cada persona única aquello que necesita para desenvolverse como tal y eso es algo que nos incluye a todos, a esos 7mil y pico millones que andamos por aquí, con nuestras fortalezas y limitaciones, con nuestras desventajas y con nuestro derecho a conocernos, para ser lo que queremos ser, sin límite, sin barreras, sin que nadie nos diga, “muy bien, puedes hacer ésto…pero sólo hasta aquí. A partir de ahí ya no, no puedes, porque eres bajo, porque llevas gafas, porque eres demasiado tranquilo, porque tienes una ¿¿¿¿discapacidad????, porque tu piel es de otro color, porque eres pobre, porque eres demasiado listo, porque éste no es tu momento, porque eres niño, porque eres viejo, porque no hablas mi idioma, porque no oyes, porque piensas diferente a mí, porque no paras quieto, porque no te entiendo, porque no me entiendes…ETC, ETC, ETC…”. TODOS podemos y debemos participar en nuestra vida, tomar las riendas de ella y decidir.

Cada uno carga con su cruz. Pero también, con su respiración, sus latidos, su sonrisa, sus puntos fuertes, y débiles, sus expectativas, sus valores, con amor, con pasión, con amistad, con fuerza, con libertad, ¿yyyyyyyy? ¿Nos va a dar pena tooooda la humanidad? ¿Nos vamos a dar pena nosotros mismos? Demasiado triste.

¿Y si en vez de la pena, hacemos que la cruz de cada uno pese menos?

Ayudemos, ayudemos a decidir. No por pena, ni por compasión, ni porque pensemos “hay algo que no tiene…” porque habrá otras cosas que no tengas. Y sí, hagámoslo, lo estamos decidiendo.

Lo hacemos porque queremos aprender. Y porque podemos enseñar. TODOS.

_una historia real :D

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Empezamos el año Con la mano levantá, aunque ya hayan pasado unos cuantos días de este 2012. Seguramente, los propósitos sean muchos, así como las metas y los deseos. El mío, desde aquí, es tratar de seguir compartiendo aquello que tengo que decir, lo mucho que voy aprendiendo, dar a conocer opiniones, recursos, vidas, especialmente las de todas esas personas extraordinarias de las que estamos rodeados. Y ¿por qué no? dar un paso más en la Educación desde aquí.

Creo que tenemos muchísimos motivos para seguir alzando nuestras manos. Para preguntar, para expresar, para decir, para reafirmar, para fomentar, para explicar, para describir, para protestar…

Y hay una gran cantidad de personas dispuestas a hacerlo. A hacerse oír.

Ayer lunes, volvía de la universidad en el autobús. Ese autobús, siempre, sea la hora que sea, va lleno, por lo que el espacio no es demasiado, y viajas, apretado entre personas, que coinciden contigo en esos minutos de tu vida. Puede que volváis a coincidir en ese trayecto. Puede que estén ahí de modo ocasional. Puede incluso, que recuerdes alguna cara y la puedas identificar la próxima vez. Pero no dejará de ser para ti una persona anónima, alguien a quien puedes observar, e imaginar que tal vez estudie, tal vez tenga hijos, tal vez trabaje cerca…Incluso puedes formarte una idea preconcebida por su indumentaria, por su aspecto físico, por una determinada actitud… y colocar una etiqueta.

Yo viajaba en la parte delantera del autobús. En una parada, se bajaron gran parte de las personas que iban en él, por lo que desde mi perspectiva, estando de pie, podía ver a todas las personas que iban sentadas. Podía ver a estudiantes que salían del colegio y volvían comentando los detalles de su día, entre risas, quejas por los deberes, cotilleos…Podía ver a personas leyendo el periódico, mirando por la ventana, escuchando música, hablando con el de al lado…Podía ver la marea de gente que iba caminando por la calle, los coches, los edificios…

Entonces, una chica que estaba sentada cerca, comenzó a toser de modo bastante escandaloso. Típico ataque de tos. La gente, la observaba, primero con interés, después con censura. Como esperando a que se le pasara, porque oírla toser era molesto. Busqué en mi bolso, pero había tirado una botella de agua en la universidad y no tenía chicles, ni caramelos, ni nada que se le pareciera. Parecía que poco a poco la tos iba remitiendo, y una señora se acercó y le ofreció un chicle. La chica le dio las gracias, se metió el chicle en la boca y comenzó a masticarlo haciendo algo de ruido. Algo. Entonces, una señora que había estado sentada enfrente suya durante todo el trayecto, murmuró algo así como “éstos no deberían ir solos en el autobús”. “Éstos”. A “éstos” se refería a un colectivo de personas, al que, desde fuera se podía apreciar que pertenecía esta chica. Por sus rasgos se podía deducir que tal vez presentara algún tipo de discapacidad intelectual. Se podría deducir. Pero nada más.

Una vez más, la capacidad tan pronta que tenemos para juzgar, para adelantarnos, para formar ideas, para creernos más listos. ¿Y todo por masticar un chicle? ¿Cuántas veces vemos gente en el metro o en el autobús con actitudes muchísimo menos correctas? ¿Esas personas también deberían viajar acompañadas para tener mejores modales, comportamiento y educación? Se censura a una chica que después de un ataque de tos, ante el que nadie le ha hecho el mínimo caso, mastica un chicle de modo incorrecto. Y se le dice a ella, porque desde fuera se ha formado una idea sobre su persona. En cambio, no se le dice nada a los que nos hacen ir escuchando su música todo el trayecto y no se compran unos cascos, sonido, desde mi punto de vista, mucho más desagradable, en algunos casos, que el de masticar un chicle. No se les dice nada a los que van dando voces, a los que empujan, a los que no ceden el sitio. Y si se les dice, se les increpa, pero en ningún momento se les da a entender que no deberían estar ahí, o que si lo hicieran, deberían ir acompañados por alguien que velara por sus actitudes.

Pero entonces, después de oír eso, la chica se sacó el chicle de la boca y contestó:

“Señora, yo voy y vengo todos los días en este autobús a mi trabajo. Seguramente, como usted. Seguramente, también, alguna vez ha tosido. Y, espero, que afortunadamente, no tenga ningún problema para masticar. Yo puedo ir sola en el autobús, igual que puedo ir sola a mi trabajo, igual que he aprendido a hacer tantas otras cosas. Yo sé que yo soy diferente. ¿Pero le supone eso un problema?” 

Dicho esto se volvió a meter el chicle en la boca, y la señora, no tuvo nada que contestar.

Me hubiera gustado que esa respuesta la hubiera escuchado todo el autobús. Sin embargo, sólo tuvimos esa suerte los que estábamos un poco cerca. Pude ver las miradas que intercambió la gente. Algunas de sorpresa, algunas de aprobación. Otros, le dirigimos a esa chica una amplia sonrisa. Está demás explicar el por qué.

Esta chica, es una de esas personas anónimas que formó parte de unos minutos de mi vida. No sé su nombre, ni dónde trabaja, ni qué hace, ni quién es. Pero sí recuerdo su cara. Y sé que está ahí, como tantas otras personas, luchando y trabajando día a día por un mundo más justo, por una sociedad más inclusiva, por la reivindicación de los derechos de TODAS las personas, y no sólo unas pocas… y cerrando bocas, como en el caso de esa señora, dándole la oportunidad de cambiar de opinión, de aprender y de dejar a un lado sus prejuicios. Y, en realidad, esta chica no es diferente. Porque cada uno de los que íbamos en ese autobús lo somos. Cada persona que estaba en la calle. Cada ciudadano de este mundo.

El cambio llegará cuando nos deshagamos de ese patrón de “normalidad” que no sabemos de dónde viene ni quién lo puso ahí.

Pero mientras no llega, seguiremos levantando la mano. :)

Día Internacional Personas con Discapacidad

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Tan capaces como cualquiera. Únicos como todos. ¿Iguales? Nadie es igual.  No creemos más barreras…y menos aún…“por cuatro esquinitas de nada”. 

 

 

“Hacemos camino con nuestros derechos.” 

 

“Sólo me entenderás cuando camines con mis zapatos”. 

Educación diferenciada vs educación inclusiva

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El objetivo de este post no es realizar una crítica, sino más bien, invitar a la reflexión sobre qué es lo que, quizás, (entre otros factores) nuestra sociedad necesita desde una perspectiva educativa.

En los últimos tiempos, la educación diferenciada (separada por sexos) está teniendo un gran auge en muchos países, (principalmente Estados Unidos, Suecia, Alemania, Nueva Zelanda, Australia, Francia, Irlanda y Reino Unido) teniendo en cuenta el triunfo mayoritario de la coeducación, donde se generalizó la educación mixta en el ámbito público desde aproximadamente los años 60.

Este auge viene dado a través de nuevos estudios que se van realizando, especialmente en neurociencia, y la intervención de profesionales y expertos en el tema como es el caso de María Calvo, Enric Vidal, Jose María Barrio Mestre, y muchos otros autores de diversos artículos y libros relacionados. Además, volviendo a la implantación de este modelo se pretende intentar subsanar o solventar aquellos aspectos a los que el modelo de coeducación no responde del todo satisfactoriamente.

Entre sus partidarios, las ideas principales a destacar son, que aunque moralmente hombres y mujeres están en un plano de igualdad, existen diferencias acusadas que se manifiestan en todos los ámbitos que intervienen en su vida, obviamente más allá de la diferencia física, pero donde tienen lugar ciertos factores de carácter biológico como pueden ser la constitución cerebral, maduración, adquisición de hitos evolutivos, etc, que a su vez intervienen en factores psicológicos que en cierto modo, determinan los ritmos de aprendizaje, motivaciones, rasgos de personalidad, intereses, habilidades, etc.

Asimismo, al respetar los ritmos de maduración y necesidades de cada sexo, parece ser que se ha podido observar un mayor rendimiento académico y obtención de mejores resultados (PISA 2003), así como mayor acceso a carreras científicas por parte de las chicas, según una entrevista realizada a María Calvo, (completa aquí) donde puntualiza además, que en países como España no se da toda la libertad deseada para la elección de los centros por parte de las familias, donde se impone el modelo coeducativo.

Sin embargo, ¿es lo académico lo principal?

Parece ser que esta opción choca con el modelo de educación inclusiva, que experimenta sus propios problemas para salir adelante, donde además se contrapone la opción de integración preferente. Veamos las diferencias:

  • La integración pretende adaptar al alumno con diferencias (por capacidad, cultura, lengua, contexto sociocultural…) al sistema escolar con los apoyos necesarios.
  • La inclusión pretende que el sistema educativo y las escuelas dispongan su organización, recursos y diseño curricular para poder aceptar y educar a toda la población escolar con todas sus diferencias.

Las diferencias existen en todos, y no sólo en los alumnos con necesidades educativas especiales, (donde a mi entender, tal vez habría que redefinir este concepto, dado que necesidades especiales en la educación las tenemos todos – DIVERSIDAD).

Notamos esas diferencias y las incorporamos a la escuela ordinaria, donde existe una acusada necesidad de tomar las decisiones adecuadas hacia un alumnado que siempre será variado y diferente en intereses, motivaciones, talentos, capacidades, estilos de aprendizaje, cultura de origen, contexto social y circunstancias temporales. Las etiquetas limitan las posibilidades del alumno, por lo que sería conveniente educar en función de las diferencias, sin marcarlas, y de los apoyos que precise.*

*(Mª Antonia Casanova, Educación Inclusiva para una sociedad democrática, La Discapacidad en los Centros Educativos. De la escuela integradora a la escuela inclusiva. UGT-UCM).

Coloquialmente se podría decir, que para favorecer una escuela inclusiva, es la escuela quien se adapta y no el alumno el que se integra.

Por lo tanto, la duda es, ¿educación diferenciada para un mejor rendimiento académico? ¿o educación inclusiva para la construcción de una sociedad mejor donde prime el desarrollo personal, la autonomía, la moral y la ciudadanía?

Debemos tener en cuenta todas las barreras a las que nos enfrentamos, empezando por el currículo de nuestro país, tan centrado en habilidades instrumentales y en consecución de objetivos académicos donde tal vez se descuiden otras áreas realmente relevantes para el desarrollo del alumno. El currículo básico, tal vez lo único que tenga de básico sea el nombre, centrado más en los resultados que en el propio proceso de aprender a aprender (competencia curricular). Asimismo nos encontramos con una evaluación sin un carácter formativo real, donde prima el resultado, cuando en realidad debería ser continua, tanto interna como externa, cooperativa, heterogénea y basada en un modelo de enseñanza-aprendizaje significativo, para la vida, construyendo una enseñanza realmente efectiva. Nos encontramos también con una falta de recursos, materiales y humanos, pero eso no quiere decir que cada una de las personas que nos dediquemos a esto no podamos aportar nuestro “pequeño granito de arena” que tal vez pueda ser muy grande, para mejorar esa parte de sociedad que nos ha tocado y formar personas íntegras, altruistas, comprometidas, autónomas, objetivas, críticas, con capacidad para empatizar, con aspiraciones, optimistas, pacíficas, pero sobretodo, felices.

¿Cómo? – Formación docente continua. Supongo que algunos leeréis esto y diréis, que fácil para ti que acabas de empezar y eres estudiante. Sí. Qué fácil. Ya me encargaré yo de que mis ganas de mejorar todo esto no decaigan ;) pero desde luego, si todas las personas dedicadas a la educación tuvieran una formación continua, sabrían responder más, mejor y con resultados óptimos, a todas y cada una de las diferentes necesidades que plantean todos y cada uno de sus diferentes alumnos, teniendo muy en cuenta la colaboración con las familias, la coordinación con otros docentes y la intervención multidisciplinar, sin necesidad de crear modelos educativos que segreguen, separen o diversifiquen, entendiendo, una vez más, la diversidad como riqueza educativa y como modo de formación hacia las personas que forman hoy un presente y asegurarán mañana un futuro que está tan necesitado de valores humanos.